UN ESPACIO EN BLANCO
Son
las tres de la tarde y estoy flotando en las orillas del medio ambiente. Desde
esta perspectiva exterior, nuestro mundo resulta ligeramente irregular. Las
plantas junto a la ventana, el vaso de agua mineral sobre la mesa, una manzana
mordida que comienza a amarillear, el control remoto del televisor, el polvo
sobre los libros, el tablero de ajedrez con una partida sin terminar, la
alfombra, todo presenta una leve distorsión, una casi imperceptible curvatura.
Siento la voz de Martín y vuelvo rápidamente a mi cuerpo.
-¿Lapiceras? En el primer cajón del escritorio.
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